
Roseodendron donnell-smithii
El árbol de la primavera, llamado así porque florea en amarillo antes de sacar hoja al final del invierno. Su madera es de las más valiosas del trópico. No es viable en el clima frío de la CDMX.
Selva baja y mediana de la vertiente del Pacífico y del Golfo, de Nayarit a Chiapas, en tierra caliente. NO es viable a la intemperie en la CDMX: las heladas del Valle lo matan siendo joven.
Mantener la temperatura dentro de esta banda es lo que la hace prosperar.
Sol pleno
Mesico
Porte arborea de 2500 × 1200 cm. Crecimiento leñosa lenta; exterior sol directo.
Sol pleno todo el día.
Riego regular los primeros años. Ya establecido resiste bien la temporada seca, cuando pierde la hoja.
Tolera ambientes secos durante el estiaje, que es parte de su ciclo natural.
Entre 15 y 38°C. El frío es su límite absoluto: no resiste heladas.
Suelo profundo, fértil y bien drenado.
Poda de formación mientras es joven para lograr un tronco recto y limpio. Después casi no requiere intervención.
Granulado de liberación lenta al empezar las lluvias, solo los primeros años.
Granulado de liberación lenta al inicio de las lluvias durante los primeros años de establecimiento.
ADVERTENCIA DE COMPRA: es un árbol de tierra caliente, no de la CDMX. En el Valle de México las heladas de invierno lo dañan o lo matan. Recomiéndalo para proyectos en clima cálido, no para jardín de la ciudad. Es de los errores de compra caros: llega a 20-30 m y su valor está en la floración masiva de marzo-abril, que aquí simplemente no ocurre.
Por semilla, que se recolecta de las cápsulas alargadas y germina con facilidad en calor. Es la vía habitual en viveros forestales.
Necesita suelo profundo para desarrollar el tronco recto por el que se le valora. No tolera encharcamiento permanente.