
Salvia rosmarinus 'Prostratus'
Romero de porte rastrero para muros, taludes y jardineras elevadas, donde cae en cascada. Se usa en cocina igual que el erguido. Aguanta sequía y helada; lo único que lo mata es el suelo encharcado.
El clima templado y seco de la CDMX es prácticamente su clima natural. Resiste las heladas del Valle y florece en pleno invierno.
Mantener la temperatura dentro de esta banda es lo que la hace prosperar.
Sol pleno
Seco
Porte rasera de 40 × 120 cm. Crecimiento leñosa lenta; exterior sol directo.
Sol pleno todo el día; es indispensable.
Riego escaso, dejando secar bien entre riegos. En temporada de lluvias, suspéndelo del todo.
Tolera perfectamente el aire seco; de hecho lo prefiere.
De -5 a 35°C. Resiste las heladas del Valle sin daño.
Suelo pobre y muy drenado, con tezontle o arena. Nunca sustrato pesado que retenga agua.
Recorta las puntas con frecuencia para que ramifique y no quede leñoso y pelón por dentro. Nunca cortes en la madera vieja sin hojas: de ahí no rebrota.
Composta ligera al pie una vez al año, en primavera.
Un poco de composta al pie una vez al año, en primavera. Nada más.
Es la misma especie que el romero de cocina y se usa igual en la cocina; lo único que cambia es el porte. Se planta en muros de contención, jardineras elevadas y taludes para que caiga en cascada. Como cubresuelo aromático a pleno sol es de las opciones más resistentes y de menor riego del catálogo.
Por esqueje de tallo semileñoso de 10 cm, tomado en primavera u otoño. Enraíza bien y es la única forma de conservar el porte rastrero, porque de semilla salen plantas erguidas.
Su única causa común de muerte es el exceso de agua y el suelo pesado. Prefiere pasar sed a tener los pies mojados; el suelo rico incluso le baja el aroma.