
Quercus ilex
El encino siempre verde es una especie emblemática en climas mediterráneos y semiáridos. Su valor ecológico, estético y funcional lo hace ideal para proyectos de largo plazo.
Se adapta a climas cálidos con inviernos suaves y veranos secos. Tolera heladas ligeras y periodos de sequía.
Mantener la temperatura dentro de esta banda es lo que la hace prosperar.
Sol pleno
Seco
Porte arborea de 2000 × 1500 cm. Crecimiento leñosa lenta; exterior sol directo.
Requiere luz solar directa para mantener su estructura y crecimiento óptimo.
Riego regular durante los primeros dos años. En etapa adulta se adapta a lluvias estacionales.
Tolera ambientes secos. No requiere humedad ambiental constante.
Ideal entre 10 y 28 °C. Tolera heladas ligeras y periodos secos prolongados.
Suelos profundos y bien aireados, con presencia de hojarasca o materia orgánica.
Podar ramas bajas o secas en invierno para favorecer estructura aérea y aireación.
Fertilizar con composta o abono orgánico en primavera-verano para fortalecer raíces y follaje.
Composta madura o humus de lombriz.
Árbol nativo resistente a sequías y adaptado a suelos pobres. Ideal para restauración ecológica o cortinas rompevientos.
Se propaga por semilla estratificada en frío durante el invierno. La germinación puede tardar entre 30 y 60 días.
Requiere suelos bien drenados, profundos y con buen contenido de materia orgánica. Tolera suelos calcáreos o ligeramente ácidos.