
Platanus mexicana
Nativo de ribera, 30 m. Raíz superficial agresiva: 10 m de instalaciones. Sus pelillos de hoja y fruto son irritantes respiratorios en primavera.
Subtropical húmedo a templado, de 100 a 2,200 m en las cañadas del este de México. Tolera heladas moderadas de hasta -8°C, así que el invierno del Valle de México no le representa problema; su limitante aquí es el agua, no el frío.
Mantener la temperatura dentro de esta banda es lo que la hace prosperar.
Sol pleno
Humedo constante
Porte arborea de 2500 × 1500 cm. Crecimiento leñosa lenta; exterior sol directo.
Sol pleno.
Abundante y frecuente: cada 4-6 días en estiaje si no está junto a un cuerpo de agua. Alta demanda hídrica de por vida.
Humedad constante. Tolera inundación temporal; no tolera sequía prolongada.
De -8 a 38°C. Las heladas del Valle no le afectan; su limitante aquí es el agua.
Suelo profundo y húmedo, incluso arcilloso pesado. Poco exigente en pH.
Poda de formación temprana para definir un eje central; responde bien porque tiende naturalmente a tronco recto. De adulto, limpieza en invierno y revisión de ramas grandes. Tolera bien la poda y rebrota con vigor, lo que permite manejarlo en trasmocho si se necesita contener su tamaño. Podar con protección respiratoria: los pelillos de hoja y fruto son irritantes.
Composta al pie una vez al año.
Composta al pie una vez al año, al inicio de las lluvias, repartida en la zona de goteo.
ADVERTENCIA OPERATIVA: es un árbol de ribera de 30 m y hay que tratarlo como tal. Primero, raíz: superficial, gruesa y muy extendida en busca de agua; levanta banquetas, pisos y guarniciones y entra en drenajes y registros. Mínimo 10 m de cualquier instalación hidráulica o construcción, y jamás en banqueta. Segundo, alergias: sus hojas y sobre todo sus frutos están cubiertos de pelillos finos —tricomas— que se desprenden en primavera junto con el polen y son un irritante respiratorio bien documentado, causa frecuente de tos y crisis asmáticas en marzo-abril. Cerca de escuelas, hospitales o ventanas de recámara es una mala elección. Tercero, agua: su consumo es alto y sostenido. A cambio, en el sitio correcto —parque grande, borde de canal, predio amplio con agua— es un árbol magnífico: crece rápido, da sombra densa, es nativo mexicano y su corteza en mosaico blanco es de las más bellas del arbolado. Frente al plátano de sombra híbrido (Platanus × hybrida), que cumple la misma función, este tiene la ventaja de ser especie nativa.
Por estaca leñosa de invierno, de 30-50 cm, que enraíza con facilidad en sustrato húmedo, igual que sus parientes ribereños. También por semilla de las cabezuelas maduras, sembrada fresca sobre sustrato húmedo y sin cubrir, aunque la tasa de germinación es irregular. La estaca es el método práctico y el que conserva las características del ejemplar madre.
Prefiere suelos aluviales profundos y húmedos, y tolera arcillosos pesados e inundación temporal. En suelo somero, seco o compactado de banqueta no prospera y entra en decadencia. El pH le es indiferente dentro de un rango amplio.