
Schinus molle
Peruano, no mexicano, pese a ser icónico del Valle. Raíz superficial que levanta banquetas: 6 m de construcción. Alelopático; savia irritante.
Subtropical seco de altura, de 1,500 a 3,000 m en su rango andino. Está perfectamente adaptado al Valle de México: tolera las heladas nocturnas de diciembre-enero hasta -7°C, el aire seco del estiaje, el viento y la contaminación urbana. Un ejemplar joven sí puede quemarse con una helada fuerte y conviene protegerlo el primer invierno.
Mantener la temperatura dentro de esta banda es lo que la hace prosperar.
Sol pleno
Seco
Porte arborea de 1200 × 1000 cm. Crecimiento leñosa lenta; exterior sol directo.
Sol pleno y exposición total.
Riego cada 12-15 días el primer año. Después ninguno: se sostiene con la lluvia de julio-septiembre incluso en años secos.
Ambiente seco. Extremadamente resistente a la sequía; no tolera encharcamiento.
De -7 a 38°C. Tolera las heladas del Valle de adulto; proteger el primer invierno.
Suelo pobre, pedregoso o compactado, con buen drenaje. Muy poco exigente.
Poda de formación temprana para levantar la cruz y definir un eje: tiende a ramificar bajo y torcido. De adulto, limpieza de ramas secas y aligeramiento de la copa, que se carga y desgaja con viento. Tolera bien la poda y rebrota con facilidad. Podar en secas, no en lluvias.
Prácticamente ninguna. Composta cada dos años a lo sumo.
Composta al pie una vez cada dos años, si acaso. En la práctica no requiere ninguna.
ADVERTENCIA OPERATIVA: primer punto, y es un error de venta frecuente en México: NO es un árbol mexicano. El pirú es originario de los Andes de Perú y Bolivia, y llegó al Valle de México en el siglo XVI; su presencia en cada iglesia, camellón y camino rural del centro del país es cultural, no ecológica. Ofrecerlo como nativo es incorrecto, y si el cliente busca un árbol nativo resistente a sequía, el mezquite (Prosopis laevigata) o el tepozán son la respuesta correcta. Segundo: la raíz es superficial, gruesa y extendida, y levanta banquetas, pisos, bardas y guarniciones; necesita al menos 6 m de cualquier construcción o pavimento y no debe plantarse en banqueta angosta. Tercero: es alelopático —debajo de él casi nada más crece— y sus frutos manchan pisos y autos. Cuarto: la savia y el fruto pueden causar dermatitis e irritación en personas sensibles, ya que pertenece a la misma familia que la hiedra venenosa y el mango. A cambio, para un predio grande y seco sin riego es un árbol extraordinariamente confiable, longevo y de sombra ligera y agradable.
Semilla extraída del fruto maduro, limpia de pulpa y sembrada fresca; germina en 3-5 semanas con buena tasa y sin tratamiento especial. Se naturaliza con facilidad y es común encontrar plántulas espontáneas bajo los ejemplares adultos. El esqueje semileñoso también prende, aunque con menor éxito que la semilla.
Poco exigente y muy tolerante: prospera en suelos pobres, pedregosos, calcáreos, compactados y contaminados, incluidos los tepetates y los rellenos urbanos del Valle. Su hojarasca y sus raíces liberan compuestos alelopáticos que inhiben la germinación de otras plantas a su alrededor, así que debajo de un pirú maduro cuesta trabajo mantener pasto o macizos.