
Prunus persica
Requiere manejo cuidadoso de plagas y enfermedades para asegurar una buena producción y calidad de frutos.
Se adapta mejor a climas templados con inviernos fríos necesarios para la vernalización y veranos cálidos para la maduración de los frutos.
Mantener la temperatura dentro de esta banda es lo que la hace prosperar.
Sol pleno
Mesico


Porte arbustiva de 700 × 500 cm. Crecimiento leñosa lenta; exterior sol directo.
Exposición a pleno sol durante la mayor parte del día.
Riego regular, evitando el encharcamiento, especialmente durante el crecimiento de frutos.
Mantener humedad moderada en el suelo, evitando sequías prolongadas.

Tolera temperaturas de -5 a 35 °C, pero requiere inviernos fríos para la floración.
Suelo franco arenoso con buen drenaje y materia orgánica.
Realizar poda de formación y limpieza en invierno para mejorar la estructura y producción.
Fertilizar en primavera y verano con un abono completo NPK 10-10-10.
NPK 10-10-10
Proteger de heladas tardías que pueden dañar las flores y afectar la producción.
Se propaga principalmente por injerto sobre patrones resistentes, aunque también puede realizarse por semilla o in vitro para obtener nuevas variedades.
Es importante evitar suelos compactados o con drenaje deficiente para prevenir problemas radiculares.