
Olea europaea
Árbol emblemático del Mediterráneo, cultivado por su fruto y aceite; también apreciado como ornamental por su follaje perenne y aspecto retorcido.
Prefiere climas con veranos cálidos y secos e inviernos suaves y húmedos; sensible a heladas severas.
Mantener la temperatura dentro de esta banda es lo que la hace prosperar.
Sol pleno
Xerico
Porte arborea de 1000 × 800 cm. Crecimiento leñosa lenta; exterior sol directo.
Ubicar en zonas con exposición directa al sol.
Riegos moderados, permitiendo que el sustrato se seque entre riegos; reducir la frecuencia en invierno.
No requiere humedad ambiental adicional; tolera ambientes secos.
Mantener en temperaturas entre 10°C y 30°C; proteger de heladas severas.
Utilizar sustrato universal con buen drenaje, preferentemente calizo.
Realizar podas de formación y mantenimiento a finales del invierno para favorecer la aireación y la entrada de luz.
Aplicar fertilizante mineral balanceado en primavera y verano.
Fertilizante balanceado NPK 10-10-10.
Especie longeva y resistente, adecuada para cultivo en suelos pobres y condiciones secas.
Propagación mediante esquejes semileñosos tomados en primavera u otoño, enraizados en condiciones de alta humedad y temperatura controlada.
Evitar suelos encharcados para prevenir enfermedades radiculares.