
Prunus dulcis
El almendro es valorado por su fruto comestible y su floración temprana y ornamental; requiere cuidados específicos en cuanto a clima y suelo para un desarrollo óptimo.
Adaptado a climas mediterráneos con inviernos suaves y veranos cálidos y secos; sensible a heladas tardías durante la floración.
Mantener la temperatura dentro de esta banda es lo que la hace prosperar.
Sol pleno
Seco


Porte arborea de 800 × 600 cm. Crecimiento leñosa lenta; exterior sol directo.
Ubicar en zonas con exposición solar directa durante todo el día.
Riego moderado; permitir que el sustrato se seque ligeramente entre riegos.
Mantener humedad ambiental baja; tolera periodos secos una vez establecido.

Proteger de heladas tardías durante la floración; tolera temperaturas entre 15 y 30°C.
Utilizar sustratos bien drenados y ricos en materia orgánica.
Realizar podas de formación y eliminación de ramas muertas o enfermas al final del invierno.
Aplicar fertilizante orgánico en primavera y verano según las recomendaciones.
Compost maduro o estiércol bien descompuesto
Requiere espacio amplio para su desarrollo; ideal para huertos familiares y producción comercial en climas adecuados.
Se reproduce mediante esquejes de tallo, comúnmente injertados sobre patrones resistentes para mejorar la adaptación al suelo y la resistencia a enfermedades.
Evitar suelos encharcados o con mal drenaje para prevenir enfermedades radiculares.