
Buxus sempervirens
El Buxus sempervirens es ampliamente utilizado en jardinería ornamental por su capacidad para ser moldeado y su resistencia a diversas condiciones ambientales.
Se adapta a climas templados con inviernos suaves y veranos moderados; resistente a heladas ligeras.
Mantener la temperatura dentro de esta banda es lo que la hace prosperar.
Sol pleno
Seco


Porte compacta de 500 × 300 cm. Crecimiento leñosa lenta; exterior sol directo.
Ubicar en zonas con exposición solar directa; tolera sombra parcial.
Regar moderadamente, permitiendo que el sustrato se seque parcialmente entre riegos.
No requiere humedad ambiental adicional; evitar pulverizaciones innecesarias.

Temperaturas ideales entre 5 y 25 °C; proteger de heladas intensas.
Utilizar sustrato con buen drenaje y rico en materia orgánica.
Podar regularmente para mantener la forma deseada y eliminar ramas secas o dañadas.
Aplicar fertilizante de liberación lenta cada 3 meses durante la temporada de crecimiento.
Fertilizante granulado equilibrado 10-10-10
Ideal para formación de setos y topiaria debido a su denso follaje y tolerancia a la poda.
Se propaga mediante esquejes semileñosos en primavera o verano; enraizamiento lento pero efectivo.
El sustrato debe mantener la humedad sin encharcarse; prefiere suelos ligeramente calizos.