Philadelphus mexicanus
Templado subhúmedo de altura, entre 1,800 y 2,800 m, que es exactamente el rango del Valle de México y sus laderas. Tolera las heladas nocturnas de diciembre-enero hasta unos -6°C sin daño y aguanta el calor seco de mayo con riego. Es una especie nativa perfectamente adaptada a la CDMX.
Mantener la temperatura dentro de esta banda es lo que la hace prosperar.
Sol parcial
Mesico
Porte trepadora de 400 × 300 cm. Crecimiento trepadora rápida; exterior media sombra.
Sol de la mañana con sombra al mediodía. A pleno sol del estiaje se quema el borde de la hoja.
Riego regular cada 4-6 días en el estiaje de marzo-mayo, sin dejar secar el cepellón; marchita y suelta botones si le falta. Reducir en la temporada de lluvias y en invierno.
Humedad moderada. Ubicarlo protegido del viento seco y mantener mantillo sobre la raíz.
De -4 a 30°C. Tolera las heladas del Valle de México sin daño; es nativo de estas altitudes.
Suelo fresco, profundo y con materia orgánica. Mantillo de 5 cm. Tolera el agua dura sin clorosis notable.
REGLA IMPORTANTE: florece en la madera del año anterior, así que se poda JUSTO DESPUÉS de la floración (junio-julio) y nunca en invierno. Podar en febrero elimina toda la flor de la temporada, que es el error más común con los jazmines de este género. Se retira un tercio de las ramas más viejas desde la base cada año para renovar la mata, y se conducen las ramas largas sobre reja o enrejado.
Composta en febrero, y NPK a media dosis una vez en abril solo si se ve pobre. Nada desde agosto.
Composta madura de 4-5 cm alrededor de la base en febrero, más NPK 10-10-10 a media dosis una vez en abril si el arbusto se ve pobre. Suspender de agosto en adelante.
Es una excelente especie nativa para la CDMX y una alternativa de origen mexicano a los jazmines exóticos: perfume intenso comparable al del jazmín de Arabia, floración de primavera-verano abundante, rusticidad ante las heladas del Valle y sin necesidad de mimos. Su porte de ramas largas y arqueadas lo hace ideal para cubrir una reja, un muro o una pérgola, o para dejarlo caer sobre un talud; como arbusto libre resulta algo desgarbado. Atrae abejas y mariposas nocturnas. No es tóxico. La advertencia real es de manejo, no de riesgo: si se poda en la época equivocada no florece, y es la queja más frecuente sobre esta planta. Nota: también se le conoce como jazmín de monte o flor de mayo.
Esqueje semileñoso de 15-20 cm tomado a finales de verano, con enraizante y humedad constante; enraíza en 4-6 semanas con buena tasa. También por acodo simple, que es muy sencillo aquí porque las ramas largas y arqueadas enraízan solas al tocar el suelo: basta enterrar un tramo y separarlo la temporada siguiente. La semilla germina pero es lenta e innecesaria.
Prefiere suelo fresco, profundo y rico en materia orgánica, ligeramente ácido a neutro. Tolera bien los suelos del Valle de México, incluidos los volcánicos someros, y aguanta el agua dura de la red sin clorosis notable. No tolera el encharcamiento prolongado.