Fachada · entrada · mantenimiento de 2 jarrones sin sustitución de planta: poda de renovación, sustrato nuevo, limpieza y pintura, y programa de dos visitas al mes por 3 meses

PORF-P22

Punto P22 — Fachada · entrada. 2 jarrones tipo ánfora de barro, sin orificio de drenaje y con la boca más angosta que el cuerpo. Estado actual: Los dos de la calle, densos de camedor y cinta. Son la referencia del local: así se ve un jarrón bien puesto, y por eso no se tocan. Alcance: No se tocan. Sustrato nuevo, limpieza del jarrón y renovación de caña: se cortan a ras las cañas viejas para que la mata reponga desde la base. Sin suministro de planta: se conserva el ejemplar existente. El trabajo se ejecuta EN EL PUNTO, con el jarrón donde está: sacar un ánfora de boca angosta y llevarla a invernadero multiplica el riesgo de rotura en el traslado, y ese riesgo es el que manda en este local. Protección de obra: antes de abrir el jarrón se cubren el piso y el perímetro del punto con plástico. Al terminar se retira el residuo vegetal y el punto se entrega limpio. Ejecución en sitio: poda de renovación —corte de cañas viejas a ras y retiro de hoja necrótica—, reposición de sustrato hasta donde el cepellón lo permita sin dañar la planta, limpieza y pintura del jarrón. La planta no se sustituye. Este concepto incluye en su precio unitario el programa de mantenimiento de los 2 jarrones de este punto: DOS VISITAS AL MES durante 3 meses. Cada visita ejecuta el plan de mantenimiento del punto: fumigación preventiva, fertilización de baja carga salina o foliar, poda —cañas viejas a ras, hoja necrótica y puntas quemadas—, limpieza de hoja y riego por medición. El riego va por peso de maceta o por sonda, al pie y sin mojar el follaje. Entregable: plan de mantenimiento del punto —cuánta agua, cada cuánto, cómo comprobar por peso y qué hacer ante la duda— para el equipo del restaurante, que es quien riega entre visita y visita. Los 3 meses son la vigencia mínima y no un redondeo: la intervención inicial desmejora el aspecto antes de mejorarlo, y el rebrote desde la base tarda de seis a ocho semanas. La garantía de reposición del ejemplar va con estas visitas: terminado el programa, la reposición corre por cuenta del restaurante. Este jarrón está apoyado directo en el piso, sin plato: todo apunta a que no tiene orificio. Drenaje: en este jarrón la planta no se extrae, así que la cama de tezontle del fondo no se puede tender sin levantar el cepellón por la boca angosta — que es la maniobra que pone en riesgo la pieza. Se repone sustrato hasta donde el cepellón lo permita sin dañar la planta. Pintura: el jarrón se pinta a verde jade mate y va incluida en el precio unitario. Se pintan los 32 del local para unificar el acabado, no sólo los que tienen daño visible. Va DESPUÉS del lavado de sales: pintar encima de eflorescencia activa hace que la capa se desprenda en meses. Riesgo de rotura del jarrón al intervenir: alto. En este punto el cepellón NO se extrae —que es la maniobra que rompe la pieza—: se trabaja por la boca sin forzarla. El precio unitario incluye la mano de obra; la pieza de jarrón no va incluida (ver la nota del final).

Cómo se vería — Fachada · entrada

Cómo se vería — Fachada · entrada